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Comparando la mentalidad de Padre Rico contra la de Padre Pobre

Este es el segundo artículo de una serie basada en el best-seller conocido como “Padre rico, Padre pobre” escrito por Robert Kiyosaki. Como se me...

 

Este es el segundo artículo de una serie basada en el best-seller conocido como “Padre rico, Padre pobre” escrito por Robert Kiyosaki. Como se mencionó en el primer artículo el libro compara la perspectiva del padre de Kiyosaki, quien obtuvo varios títulos y una importante posición dentro del gobierno, pero financieramente siempre estuvo en la cuerda floja, con el pensamiento del padre de su mejor amigo—quien inclusive nunca terminó la secundaria pero dejó a su hijo un imperio financiero. En su libro, Kiyosaki explica que la perspectiva de cada uno de estos dos hombres, su “padre pobre” y su “padre rico”, era la responsable del destino financiero de cada uno de ellos.

La siguiente cita de T. Harv Eker, autor de “Secretos de una mente millonaria”, hace referencia al concepto de una perspectiva de gente rica: “Las personas ricas tienen un modo de pensar que es diferente de los pobres y de la clase media. Ellos piensan diferente acerca del dinero, la salud, de ellos mismos y de otro, y hasta incluso de la vida”. Kiyosaki expande este mismo principio en su mencionado libro.

Debajo encontrarás las siete mayores diferencias entre la mentalidad de “Padre rico” y de “Padre pobre”:

1. La mentalidad de “Padre pobre” sostiene que su riqueza depende de su familia de origen. Esto quiere decir que para ser rico tienes que nacer rico. El “Padre rico” expone una mirada que dice que ser rico o pobre es algo que se aprende. Puedes aprender a pensar en medios con los que puedas sustentarte financieramente, y puedes alcanzar un IQ financiero leyendo libros de finanzas, hablando con gente financieramente exitosa, y asistiendo a seminarios y conferencias. Cuando tienes el sistema correcto de pensamiento y el conocimiento necesario sobre cómo crear, construir y proteger la riqueza, te convertirás en rico incluso aunque no hayas nacido en una familia adinerada.

2. El “Padre rico” le enseñó a Kiyosaki, a conseguir un trabajo para aprender y adquirir las habilidades necesarias para poder iniciar su propio negocio en algún momento. El “Padre pobre” veía su trabajo como su fuente de ingresos de por vida. Mientras que el “Padre rico” le enseñó a Kiyosaki a esforzarse por volverse financieramente independiente, el “Padre pobre” le enseñaba a depender de su empleador por su bienestar financiero.

3. Cuando se encuentra frente a una oportunidad, el “Padre rico” se preguntará a si mismo: “¿Cómo puedo enfrentar esto?” Esto lo fuerza a pensar y descubrir una solución creativa para ser capaz de tomar ventaja de la oportunidad que se le presenta. En lugar de ello, cuando se presenta una oportunidad, el “Padre pobre” la rechazará diciendo: “Es mucho esfuerzo, no podré lograrlo”.

4. Mientras el “Padre pobre” se enfocó en la educación académica, el “Padre rico” lo hizo en la educación financiera.

5. Para el “Padre rico” la principal causa de pobreza o dificultades financieras era el miedo auto infligido y la ignorancia. El “Padre pobre” culpaba a la economía y el mercado de trabajo. Esto indica que el “Padre rico” siempre se hacía responsable por si mismo y sentía que él creaba las circunstancias, mientras que el “Padre pobre” generalmente se sentía víctima del mundo exterior.

6. Al momento de asumir un riesgo el “Padre rico” le enseñó al autor a aprender a manejar el riesgo. El “Padre pobre” por el contrario, le enseñó que cuando se refería a dinero, el riesgo era algo que debía ser evitado y siempre se debía ir a lo seguro.

7. El “Padre rico” enseñaba que fallar era simplemente parte del proceso y que aprendería de sus errores y seguiría adelante. Por el otro lado el “Padre pobre” tenía un gran estigma al fracaso y por lo tanto tenía miedo de cometer errores.

La lección número 1 de Padre Rico

 

“La razón principal por la cual las personas tienen problemas financieros es porque han pasado sus años en la escuela aprendiendo absolutamente nada del dinero. El resultado es que ellas aprenden a trabajar por el dinero… pero nunca aprenden a que el dinero trabaje para ellos”, Robert Kiyosaki.

El best seller “Padre Rico, Padre Pobre” es una historia acerca de las lecciones sobre el dinero que Robert Kiyosaki aprendió de sus dos padres, su padre biológico, quien era su padre pobre, y el padre de su mejor amigo, quien era su padre rico. El Padre Pobre era Doctor graduado de la universidad y poseía una importante posición en el gobierno, pero nunca tenía dinero suficiente a fin de mes y falleció en quiebra. Su Padre Rico abandonó el colegio a los 13 años y se convirtió en uno de los hombres más ricos de Hawai, logrando la libertad financiera.

Libro Padre rico Padre pobre

Padre Rico, Padre Pobre” es un libro que debe leer cualquier persona que busque desarrollar el programa financiero y la perspectiva de una persona rica. La primer lección importante que este libro enseña es la siguiente: No trabajes duro por el dinero; en lugar de ello, haz que el dinero trabaje duro para ti.

Kiyosaki explica en este libro que hay tres tipos de ingresos:
Los ingresos ganados
Los ingresos pasivos
Los ingresos e inversiones de portafolio

El Padre Pobre le enseño a su hijo Robert a ir a la escuela, estudiar duro, y obtener buenas calificaciones para que pudiera encontrar un trabajo seguro que le pagaría un buen salario y le daría excelentes beneficios. Le estaba aconsejando que trabajara por los ingresos ganados, o a trabajar por el dinero. Sin embargo, hay varios problemas con esta estrategia. En primer lugar, los ingresos provenientes de un salario son lineales: sólo te pagan una vez por tu esfuerzo. Si dejas de presentarte a trabajar, dejas de recibir tu pago. Es como estar en una rutina. En segundo lugar, el ingreso ganado está confinado a la cantidad de tiempo que trabajas, y el tiempo es un recurso limitado. Por lo tanto, hay un límite sobre cuánto ingreso ganado puedes obtener. Y en tercer lugar, el ingreso ganado paga la mayoría de los impuestos.

Los ingresos pasivos son ingresos que no requieren tu participación directa. Realizas un importante esfuerzo inicial para que este tipo de ingreso comience, pero luego continúas haciendo muy poco para que se mantenga. Este tipo de ingresos puede derivarse de los derechos de autor—por ejemplo, si escribes un libro—, de patentes—si has inventado algo—, de un inmueble, y así sucesivamente. Hay muchas maneras de crear ingresos pasivos y la clave está en buscar oportunidades que produzcan este tipo de ingresos.

Los ingresos de portafolio se derivan generalmente de papeles activos tales como stocks, rentas y fondos de inversión. Bill Gates es uno de los cuatro hombres más ricos del mundo debido a sus ingresos de portafolio, no a sus ingresos ganados. Eso quiere decir que él es rico por el stock que posee y no por el salario que gana. Uno de los múltiples beneficios de los ingresos de portafolio es que los papeles activos son más fáciles de mantener que cualquier otro tipo de activos.

Otro modo de pensar en ingresos pasivos y de portafolio es pensarlos como ingreso residual. Con el ingreso residual trabajas duro una vez, y desencadenas un flujo fijo de ingresos por meses, e incluso años. Obtienes dinero una y otra y otra vez por el mismo esfuerzo. Es decir que te pagan muchas veces por cada hora de trabajo y la corriente de ingresos continúa fluyendo ya sea si tu estás allí como si no. Por lo tanto, puedes pasar tu tiempo haciendo otras cosas en lugar de estar trabajando por dinero. Además, cuánto dinero hagas no está determinado por las horas que trabajes, sino por la cantidad de flujos residuales de ingresos que crees.

¿Es más importante ser rico o ser feliz?

 

Muchas veces nos olvidamos de cuan privilegiados somos. Debido a nuestra relativa riqueza, podemos decir a veces que “es más importante ser feliz que ser rico”. Algunos especialistas sostienen que para los pobres, el dinero es más importante que la felicidad.

Ser feliz es un estado de la mente y el corazón que no tiene nada que ver con que si somos ricos o si somos pobres. Pero nosotros solo podemos hacer afirmaciones como, “es más importante ser feliz que ser rico”, cuando somos prósperos y ricos, y no pobres. Ser ricos siempre nos da el poder de hacer cosas en el momento que queramos y también nos da libertad.

A veces pienso que se lo que significa tener más dinero de lo que tienen los Americanos. He visto a gente en la India luchar para ganar 2 o 3 dólares al día trabajando durante más de 12 horas. Es duro, pero la gente aún lo hace. Si le preguntásemos a esta gente si es feliz, ellos dirían que lo son, pero, ¿lo son realmente? Ellos asumen que son felices y así se mueven en la vida. Para ellos, la felicidad solo es tener su pan y manteca.

Si eres pobre, solo trabajas para la comida y nada más— el dinero importa más que la felicidad porque sin el mínimo de dinero, no comerás. Después de ser rico, tiendes a decir que la felicidad es más importante porque tus necesidades básicas están cumplidas. De hecho, la mayoría de la gente rica nunca podría imaginarse una vida en donde sus necesidades básicas falten en cualquiera de sus días.

Mucha gente dice que ser rico no es tan importante como ser feliz. Tengo dos preguntas para la gente que dice esto:
Cuando no tienes que comer: ¿puedes pensar en ser feliz?
Cuando no puedes mantenerte caliente durante el invierno: ¿puedes pensar en ser feliz?
Hasta que no tengas satisfechas tus necesidades básicas, creo que no puedes pensar en la felicidad. ¿Tú qué opinas?

Aprender a hacernos ricos lentamente

 

La gente rica puede darse el lujo de ir lento y crear más abundancia en sus vidas, mientras que la gente que viene de la escasez, está siempre ocupada y en caminos equivocados. Aquí hay 4 observaciones y afirmacion que pueden ayudarte a vivir una vida de riqueza, aunque no tengas en realidad tanto dinero:

1) Soy tan rico que puedo manejar lentamente mis obligaciones y finanzas, porque cada obligación es valiosa y creada para darme dinero o para darme más tiempo en mi vida. El punto es tener una actividad centrada diseñada por nosotros que se convierta en un ingreso o en tiempo libre.

2) Soy tan rico que puedo comer despacio y disfrutar de mi comida. Nunca como en lugares de comida rápida porque sé que la mejor inversión es conmigo mismo. Si soy saludable, me siento bien, y cuando me siento bien, me muestro con felicidad y entusiasmo, lo que se traslada a la gente que espera a hacer negocios conmigo. El punto es que la gente se siente atraída por la abundancia de las personas. Si estás disperso, o confundido con que valor le das a tu vida, como cliente o como socio, nadie va a querer trabajar contigo.

3) Soy tan rico que tengo mucho tiempo para gastar en hobbies, la familia y los hijos. El tiempo es muy apreciado en estos días. Sé cómo gastar mi tiempo en los negocios y en mi vida social. Por lo tanto, me siento balanceado, y cuando me siento balanceado, soy más efectivo como ser humano porque estoy viviendo de un sentimiento de cumplimiento y no de vacío. El punto aquí es que sin un balance de trabajo y diversión, te vas a sentir estresado físicamente y mentalmente, y esto se va a trasladar a todos los aspectos de tu vida. Tu vida luego se puede volver muy pequeña y no vas a poder atraer y crear lo mejor para ti.

4) Soy tan rico que puedo hacerle frente a las dificultades. Sé que el cambio es inevitable y debido a que he creado más espacio en mi vida, me siento suficientemente fuerte como para manejar los desafíos que puede traer la vida. Al crear más espacio y una vida balanceada, atraigo a los recursos correctos cuando los necesito. La información correcta, mujeres, doctores, gente, amigos, y negocios van a venir a mí fácilmente. El punto aquí es que, cuando tenes una vida balanceada, hay más espacio para que puedas llamar a los recursos correctos para que te apoyen cuando surjan dificultades. Vas a poder hacer esto debido a que fuiste capaz de dar tanto con lo que tuviste, que cuando estés en necesidad, los recursos correctos vendrán para ayudarte.