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¿La vida luego de la bancarrota es tan mala?

Algunas personas no se dan cuenta que, a pesar de ciertos aspectos negativos, la bancarrota está pensada para ser un “nuevo comienzo”. En vez de satisfacerse con sus beneficios, algunas personas son infelices.

Bancarrota ¿Y después?

Aquí hay una carta que recibí:
“¿por qué le cuesta seis semanas o más a un abogado emitir un capítulo 13? ¿Por qué los arrendaderos de departamentos declaran una bancarrota en contra de uno si no se puede agregar la renta del inmueble al proceso? Si la vida es tan miserable luego de la bancarrota, ¿por qué los abogados les dicen a las personas constantemente que la lleven a cabo? ¿Será porque les pagan por eso?”

Mi respuesta:
“seis semanas no es tanto tiempo para emitir, y tal vez se deba al cronograma de la corte de la bancarrota. Algunos arrendaderos no querrán hacer negocios con alguien que tenga un crédito negativo. Tal vez piensen que tendrán que perseguir al prestatario para conseguir su dinero. Este tipo de procedimientos son muy caros y llevan tiempo. En muchos casos, los arrendaderos podrán tomar posesión de sus departamentos, pero nunca podrán obtener la renta que se les debe.

Mientras que se llevan a cabo los procesos legales por bancarrotas, el arrancadero va perdiendo parte de su ingreso. Por esto es que se toman medidas preventivas. Sin embargo, la vida no es tan mala luego de la bancarrota. Antes, a los deudores se los mandaba a la cárcel. Hace no mucho tiempo, la bancarrota significaba que el prestatario debería llevar un estigma encima por el resto de su vida. Muchas personas cometían suicidio, en vez de enfrentar la desgracia. Muchas personas que entraron en bancarrota luego de la gran depresión pasaron años pagando sus deudas por una cuestión de honor.

Hoy en día, a nadie le importa tanto. Podrá hasta obtener un crédito. De esa manera, podrá deshacerse de sus deudas. ¿Qué más puede pedir? Usted es el que contrajo las deudas, ya sea por mala suerte, mala planificación o por la inhabilidad de controlar sus gastos. Tomó un compromiso de pagar el dinero y no lo pudo cumplir. Por la mayor parte, ahora está libre del dolor y presión causados por sus problemas financieros. Seguramente tendrá que enfrentar algunos obstáculos en los próximos años, pero se tendría que haber dado cuenta de eso antes de declararse en bancarrota. Usted se acercó al abogado, estoy seguro de que él no lo obligó a declararse en bancarrota. Si obtuvo la emisión, podrá ser feliz, empiece su vida devuelta y viva con las consecuencias. La cosa podría estar peor.”

En mi opinión, esta persona necesita un ajuste de actitud.

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