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¿Qué son los auditores independientes?

Los auditores independientes son como los jueces del área del registro financiero. Se ocupan de hacer auditorías de los sistemas de contaduría y métodos de una compañía para poder brindar un reporte que se entrega con el informe financiero de un negocio. Las compañías de orden público requieren tener estos reportes generados por auditores independientes, mientras que los negocios privados lo hacen porque saben que les puede agregar credibilidad a sus reportes financieros.

Qué son los auditores independientes

Los auditores juzgan si los métodos utilizados están en concordancia con los principios generales aceptados de contadoría (GAAP). Generalmente, todo está en su lugar y el reporte financiero puede ser considerado como un documento confiable. Pero a veces, los auditores encuentran cosas extrañas. Un indicador de problemas potenciales puede ser cuando la capacidad de un negocio de continuar las operaciones normales está puesta en duda por las exigencias financieras que no puede cumplir, ya sea por un bajo balance financiero, por tener pasivos sin pagar fuera de fecha, o por tener demandas importantes cuyos costos no pueden ser cubiertos por el negocio.

Los auditores deben ejercitar un escepticismo profesional, lo que significa que deben desafiar a los métodos de contaduría y reportar las prácticas de los clientes para asegurarse de que sus reportes financieros estén de acuerdo a los estándares de contaduría y no sean engañosos. En pocas palabras, que las declaraciones financieras estén bien presentadas.

Un buen auditor necesita tener el conocimiento técnico, pero además debe saber cómo llevar un método de contaduría al límite. Su trabajo es ser el agente de los accionistas y de los otros usuarios del reporte financiero. Es importante que tenga en mente los principios generales aceptados de contaduría, y que no permita ningún tipo de irregularidades.

Hay un gran número de compañías conocidas que se han visto involucradas en fraude de contaduría recientemente, y que no fueron descubiertas por los auditores públicos. Enron es una de estas compañías. En este caso, la empresa auditora, Arthur Anderson, fue condenada por obstrucción a la justicia por destruir evidencia contable.

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